Gerardo Alfaro Carvajal
29 Nov 1919 - 10 Dic 2006
Abuelito, papito de mi alma,
gracias mi viejo por tu amor incondicional.
Cuando aún estaba en el vientre de mi madre,
le prometiste cuidar de mi hasta el día de tu muerte,
y hoy, te agradezco por cumplir fielmente tu promesa.
Mi Tito, muchas veces se equivoco,
era humano imperfecto como todos,
pero lo hizo simplemente por ignoracia, con el corazón limpio y mente sana.
Sus ojos siempre me miraban con amor,
nunca hubo un insulto,
una mala palabra,
nunca se quejó,
su boca únicamente palabras sabias habló.
Amaba la vida, la naturaleza y como nadie a su familia.
Cuido de su madre, hermanos, de su esposa,
de sus hijos, nietos y muchos más.
Tito, hoy quiero decirte:
Gracias...
Por cuidar de mi como una hija más,
Por cargar con ese maletin lleno de chupones y mantillas,
Por esa lunchera de hello kitty,
Por todas las veces que me cuidaste mientras me bañaba en el mar,
Por recogerme en la escuela,
Por enseñarme que los domingos son días sagrados en nuestras vidas,
Por llevarnos a comer helados de sorbetera,
Por llevarme a clases de natación,
por comprender mi adolecencia,
Por enseñarme a ser una persona justa y prevenida, Por consolarme cuando choque el carro,
Por llevarme al altar,
Por ser el primero en visitarme al hospital y conocer a mi hija,
Por siempre creer en mi,
y más que todo porque nunca me dejaste.
En los recuerdos de toda mi vida, estas tú,
dándome tu mano y enseñandome todo lo que podías con amor y ternura.
Gracias Tito
porque mucho de la persona que soy hoy, te lo debo a ti.
Y ahora uno de mis mas grandes anhelos es ser como fuiste tú,
un gran padre, esposo, abuelo, hermano, tío, compañero y amigo.
Gracias Tito por estar incondicionalmente conmigo y por ser un hombre de palabra.
Ahora soy feliz porque a pesar de que tu cuerpo se ha ido,
en mi corazón y alma solo existen lindos recuerdos de un gran hombre.
te amo y te amare por siempre.
tu neilla.





