He comenzado a conocer una nueva vida,
una vida que creía estaba al otro lado del mundo,
un mundo que no conocía,
un mundo del que he sido testigo, del que escuchaba hablar, sospechaba que existía, en el que no me atrevía a entrar,
un mundo en la que nunca había sido participe.
Ese mundo donde amanece más temprano,
donde se come diferente, rico y diferente,
donde la ropa es de la misma marca, pero no es la misma ropa,
donde los propósitos tienen nombre, un mundo que no está más allá,
que he tenido la alegría de hacerlo mi mundo, de ser parte de el.
Hoy en este mundo, ahora también mi mundo,
mi frente palpa las gotas del sudor deslizándose poco a poco,
mis piernas corren por el poder de la mente,
mis brazos en su ángulo de 90 grados me dan la fuerza y el equilibrio,
y los susurros de motivación se han vuelto palabras compañeras de mi.
Hoy en éste mundo sigo corriendo las cortinas en mi día histórico.
Continúa aquí ;-).