Anoche mi cuerpo lloró, un fuerte dolor lo estremeció, me tumbó en la cama, no me dejaba respirar, la migraña nubló mis ojos, no respondían y las lágrimas se escapaban cayendo por mis mejillas hasta no sé donde, los escalofríos sellaron mi boca y no me dejaron hablar. La fuerza que mueve mi cuerpo quedó rezagada en algún lugar y la ropa del día se convirtió en mi pijama. Abracé mi almohada para no gritar, una inyección de droga lícita, una pastilla y un té tranquilo me hicieron quedar dormida.
Mi cuerpo llora llora de enfermedad.