Sanan las heridas,
poco a poco pero sanan,
ya no se encuentra mi carne expuesta a la interpérie,
ya no sangra,
está cicatrizando,
la piel se restaura,
ya no la vendo,
la expongo al aire sin temor de infección,
ya no duele como al inicio,
aún molesta pero ya no duele.
Hoy miré mi herida,
esta sanando,
pero dejará cicatriz.
"El 21 de diciembre me comenzó un divieso, nacido,
o la espinilla más grande del mundo como le quieran llamar fue una herida subcutánea,
a inicio de año algo parecido me volvió a suceder,
sólo que esta vez fue una herida al corazón."

















