Hoy quiero...
llorar,
quiero llorar por los días que pasan,
quiero llorar por la presión del desapego,
quiero llorar por mi acomodo.
Hoy quiero...
que las lágrimas abandonen mis ojos,
que salgan llenas de sal,
no las quiero retener un minuto más,
necesito que desahoguen las preocupaciones de mi corazón,
de mi espíritu y de mi mente.
Hoy quiero...
abrazar mi almohada,
caer en mi cama, y llorar...
llorar sola,
llorar hasta quedarme dormida.
Hoy quiero llorar,
Hoy necesito llorar,
Hoy voy a llorar.
Lloraré por mi preocupación más grande,
por lo más preciado de mi vida,
por el duelo y desapego,
por la humillación,
por la injusticia,
por el amigo perdido,
por los últimos martes,
también le sumaré al llanto el amor no correspondido,
y el dolor de mi rodilla al haber caído de la scooter.
Lloraré sola con mi almohada,
lloraré por desear que esa almohada fueran brazos calientes,
lloraré por los besos de mis príncipes,
lloraré por la preocupación de otros,
lloraré por el amor de mi madre,
lloraré por la esperanza y motivación.
Lloraré, lloraré y lloraré,
lloraré sola, lloraré en mi cuarto, lloraré sin luz, en mi cama, con mi almohada,
no habrá ruído que distraiga mis lágrimas, solo se escuchará un silencioso sollozo que las acompañe.
Lloraré tanto, tanto, que mañana el llanto no tendrá cabida,
pero como no ha llegado mañana no me preocuparé,
lloraré hoy, de la mejor manera en que pueda llorar.
Lloraré porque quiero y necesito llorar.





