Alguien la observa, sus ojos que miran más no gesticulan palabras de consuelo, observan, tratan de hablar, pero no pueden, la cobardia paraliza su lengua, el miedo impera y no les permite darse la oportunidad que el corazón contrito necesita, ni los deja actuar con fluidez, con naturaleza, no los deja moverse con pasión, con libertad, solo miran y asechan con la misma mirada de astucia que tiene un felino al encontrar presa fácil, una presa que se ha vuelto vulnerable y no quieren dejar escapar.
[...]
A pesar de la mirada profunda, sus dedos caminan rapidamente por las hojas del libro, al mismo tiempo, su pecho es presionado por una extraña sensación de angustia, van página a página, de cuando en cuando se detienen a mandato del ojo que es engañado por la rapidez en que estos se actuan. Observan, continúan, buscan y buscan, más no encuentran lo que esta oculto en las palabras que forman una oración, y pueden dar definición a un sentimiento. Pero conforme avanzan las páginas del libro se forma un conjunto de ellas que describe la angustia de su corazón, que limita sus deseos más no sus ahnelos ni esperanzas, y las lágrimas comienzan a deslizarse por su mejilla con una tristeza finita.
[...]
Ella busca, conoce su corazón. Más este se encuentra tan angustiado que no le permite leer las páginas que han sido deslizadas en sus frágiles manos, de nuevo se detiene y se pregunta ¿que es eso que deja mi corazón fuera del abrazo real de la calma, de la paz que debería sentir? ¿Acaso será el compromiso? Medita y piensa, se detiene un momento más, y se responde, - no, eso no lo és -. Ella no necesita de un compromiso o una etiqueta para sentirse mejor, para sentirse ella, para sentirse mujer amada y segura. No necesita unas palabras de aliento que se desvanezcan con los días, lo que necesita y no encuentra a pesar de su petición, son hechos. Pero estos no existen, no hay pruebas, las palabras han sido vanas, llenas de vacío, es un poema que no ha podido ser escrito en el diario de su vida. Suspira... sus dedos se detienen, no encuentra la historia siente la misma soledad llena de temor, de inseguridad, angustia y lágrimas que dejan de fluir.






