"Del millón de espermatozoides que tratan de llegar al óvulo y dan vida, uno triunfa, por lo tanto, nos conviertimos en trinunfadores", pensando de modo negativo, " Eso se lo dicen a todo el mundo", pero como yo he decidido cerrar mi mente ante comentarios negativos, voy a tomar el primer ejemplo como rema.
En la búsqueda de buenos ejemplos, se me ha dado la tarea de -desechar de mi mente buscar personas que se encuentran en la cumbre-, y dejar a Dios que abra mis ojos más alla de lo que puedo ver y entender.
¿Porque desechar esos ejemplos?
Cuando se miran casos de éxito; dejámos de lado la transición que los llevo hasta la cumbre, perdemos la visión de lo que importa. Nos olvidamos que para llegar se necesitan factores que ,nos permitan hacerlo de una manera eficiente, no efectiva; Para que esta manera eficiente nos logre alimentar la voluntad de seguir adelante, y dar un paso más, para poder lograr con éxito y satisfación nuestras metas.
A la hora de fijar metas no sólo deben estar en nuestra cabeza dando vueltas, tenemos que tener claro que, vamos a dar todo nuestro esfuerzo, nos vamos a sacrificar, y que, para comenzar ese camino debe de haber voluntad, tenacidad, disciplina, constancia, dominio propio, y tener muy definido cuál es nuestro objetivo, nuestra meta, nuestro sueño.
Esto me sucedió hoy en la media maratón de La Carrera de la Paz, y no fué, porque yo la corriera, si no, porque fui testigo tangible de la entrada a la meta de una triunfadora.
Esta triunfadora me permitió ver más alla, me dejó mirar la transición, observar su esfuerzo, voluntad, dominio propio y sacrificio, para poder llegar a la meta triunfante.
A esta triunfadora no le dedico el post, le doy las gracias por la inspiración de mandarme a escribir, de expresarme una vez más, y de darme la oportunidad de ver un ejemplo enorme más alla de lo que muchos pueden ver.
Y como dicen por ahí.
"¡No hay que llegar primero hay que saber llegar!"