
A final del 2007 e inicio del 2008 sufrí una intoxicación alimenticia y mental, mi cuerpo se hinchó de tal manera que los pantalones no entraron en mis piernas. Luego de que mi adorado médico me dijera que no podía comer -porquerías-, fui a dar a uno de los cuartos de observación con suero adherido a una de mis venas, y un medicamento para calmar el dolor de estómago. Mientras estuve en el cuarto esperando que el suero y el medicamento se sumergieran en mi cuerpo, estuve pensando en que tenía que cambiar mis hábitos alimenticios, porque en mi dieta predominaba la comida rápida y porquerías, además reflexionaba en lo que es la intoxicación, sus síntomas y porqué se produce, lo que me dejó pensando en personas que me intoxicaron mi humor y mi mente durante estos mismos días.
La intoxicación alimenticia tiene varios síntomas que puedo comparar con los que me intoxica el humor, se vuelven metafóricos como las naúseas, vómitos, dolor de cabeza y fátiga más que todo.
Me intoxica las personas necias que les encanta humillar a otros,
Me intoxica la agresión uni o bilateral entre parejas,
Me intoxica las personas que no saben compartir en grupo,
Me intoxica las personas poco colaboradoras,
Me intoxica las personas que sólo abren su bocota para cagarse en los demás,
Me intoxica las personas que maltratan a mi sangre (seres queridos, familia y amigos),
Me intoxica señalar y no mirar que tengo tres dedos más apuntando hacia mi.
No sólo se intoxicó mi cuerpo si no también mi mente!!! y como todo tiene enseñanza; lo aprendido fue andarle MUY lejos a lo que me intoxica mi cuerpo (hamburguesas) y mi mente (little princess); para yo poder sentirme bien.





