Muchos podrán preguntarse como hago para escribir tanto de mi mamá, pero es que ella definitivamente me da temas para escribir.
Resulta que mi mamá y los deportes, los deportes y mi mamá ya eran uno, pero de un tiempo para acá se les ha unido otra palabra llamada "aventura" entonces ahora son un trío, los deportes, la aventura y mi mamá, ¡tan linda ella!, hace un par de meses mi mamá en el Chirripó, y nos damos cuenta que nunca pero nunca es tarde de hacer lo que nos gusta, lo que nos apasiona hacer; ahora les voy a contar la última aventura de ella, y mía, porque aunque no lo crean estuve involucrada, un poquito, pero lo estuve.
Resulta que este fin de semana que pasó era la celebración del cumpleaños de Jime, en la finca, y mi mamá también tenía una hermosa caminata del Volcán Irazú hasta Guápiles, como todo ésto queda cerca, la idea era que nosotros nos ibamos para la finca y luego la pasabamos a recoger a 3km de ésta, cuando ella había terminado su caminata; Todo me pareció una buena idea, una excelente idea (Nótese el tono sarcástico) :-) .
En la mañana cuando nos preparabamos para irnos para la finca, sonó el teléfono y nos comentó que el bus en el que iban se había quedado varado, que se iba a atrasar un par de horas, hasta aquí todo va bien; por ende, ya no debiamos pasar por ella a las 3:30pm si no a las 6:30pm.
Faltando 10 minutos para las 6pm, salimos Manuel (el esposo de mi mamá), y yo de la finca nuestra en Horquetas a recogerla, todo continúa bien, cuando llegamos al lugar pactado y luego de esperarla unos 15 minutos, comenzamos a llamar a su celular para comentarle que ya estabamos ahí, el celular tenía señal pero ella no lo contestaba; luego de varios intentos, contestó! Le pregunto que "¿donde estaba?", y con una voz extraña me dijo "Todavía estoy en la montaña", la seguía escuchando, "Venga y me viene a buscar, porque me siento agotada", eso no se lo creí mucho, pero si me asustó bastante el tono extraño de su voz cuando me habló; Sin pensarlo ni un segundo le dije "Ya voy para allá", lo único que sabiamos era que ellos terminaban su caminata en un lugar llamado Bella Vista, o Linda Vista de Guápiles, y como preguntando se llega a Roma, ja "va a seguir", Manuel preguntó por donde, cogimos el carro y nos dirigimos hasta allá.
Encontramos la entrada a Linda/Bella Vista, y luego de recorrer unos 7km para adentro, y pasar un hermoso puente de hamacas, preguntamos si ibamos por un buen camino, la gente nos decía que si, pero que habláramos con el señor de la pulpería "El Cruce", cuando llegamos ahí, en efecto hablamos con él, y el nos comentó que ya habían entrado 2 buses, pero que el carro de nosotros no iba a subir en su totalidad porque era bastante bajo, y el camino que habiamos recorrido era como andar por un río con piedras pequeñas pero más adentro se iba a poner como un río sin agua con piedras más grandes, entonces, ahí mismo, desde un telefóno público (Bendito el ICE) llamamos nuevamente a mi mamá y le dijimos que no podíamos subir más que la esperabamos ahí cuando bajara, ella lo que nos dijo fue, "Vamos caminando lento porque hay mucha gente lesionada, ya llamamos al 911, llevamos focos, vemos luces y creían que estaban cerca" (Estas luces que veian erán las de Guápiles, obvio, era como estar en un mirador, que bonito se ve San José desde Coronado, o desde Tiquicia en Escazú!), "y yo estoy bien", todo tranquilo, (Esto fué alrededor de las 7pm o 7:30pm). A Manuel y a mi, no nos quedaba de otra que parquear el carro y esperar. De un pronto a otro se acerca un carro blanco y nos pregunta que si sabiamos donde quedaba el lugar que nosotros andabamos buscando, yo le pregunté "¿ud anda buscando a los corredores?", me dijo que si, y luego le pregunté que si me podía ir con él, "yo ando buscando a mi mamá", le dije, y cuando me di cuenta ya le había dado las llaves del carro a Manuel y estaba sentada en asiento del acompañante del carro (aunque esta señora me da sustos, la amo), éste muchacho fué el ángel que Dios me puso, este carro si subía, era más alto que el nuestro.
Luego de unos 4km o 5km de subir (el señor de la pulpería nos dijo 7km) vimos un bus parqueado, y en efecto ahí estaban muchas de las personas que ya habían salido de la montaña. Yo me bajé del carro y comencé a preguntar, "¿Alguién ha visto a Olguita?" (Así es conocida ella, por el nombre y lo grande que es, por supuesto en su corazón, mejor le decimos "Olguita"); y nadie me daba respuesta; hasta que escuche que me gritaban "Andrea, Andrea", volví a ver y era un correcaminos, amigo de mi mamá (Luis M); me dijo "tú mamá no ha salido", serenamente acepté este hecho, y comencé a pensar todo lo que nos había dicho el pulpero, son tres los problemas de quedarse en la montaña en la noche, el primero si las personas se desesperan, el segundo el frío de la noche, el último y más bonito las terciopelo (tono sarcásctico nuevamente), porque éstas son conocidas serpientes venenosas de la zona del Caribe.
En realidad yo conozco a mi mamá, y daba por un hecho que ella NO se iba a desesperar, que el frío le podía dar, pero que no la iba a matar, mi miedo eran las terciopelo, también dí por un hecho que ella iba a salir; yo nunca dude de ella ni mental ni físicamente, ni tampoco dude de que Dios siempre está con ella; También sé lo preparada que és, en fin, todos me decían yo la ví, y ella venía bien, creo que trataban de calmarme, pero en realidad yo estaba calmada, para la magnitud del evento, era tarde y mi mamá está todavía ahí metida, yo en lo más profundo de mi corazón sabía que estaba bien, yo estaba tranquila, sólo que las terciopelo me dejaban pensando por ratitos.
Luego de esperar un ratito, salió un grupo, pero no venía mi mamá, llegó la Cruz Roja y subió, pasó otro rato y salió con otro grupo, y no venía mi mamá. Yo seguía esperando. Al rato (pasaditas las 9:30pm) volvimos a ver nuevamente el carro de la Cruz Roja, pero venía vacío, únicamente nos dijo, vienen caminando un grupo de 4 que ya salió de la montaña y un poco más atrás viene uno de 6 personas, ahí si le dije: "Dios mío, por favor que sea mi mamá", aunque mejor no me hice muchas ilusiones, porque ya habian salido varios grupos y en ninguno de ellos venía ella, cuando vi de lejitos los que venian, pensé que no venía, pero cuando ví su camisa roja anaranjada, suspiré, me dirigí hacia ella, la abrace y le di un cordial saludo, le dije "¡¡¡diay cabrona!!!" (el saludo fue con todo el amor del mundo), pero yo, ya estaba tranquila (egoístamente), porque aún faltaban 20 personas de salir, según nos contaron, salieron en las noticias del domingo en la mañana, que estaban rescatando a unos turistas que habían dormido en la montaña, y como lo pudimos verificar el lunes por la mañana, si salieron en las noticias teletica y repretel, pero lo más lindo que decía el titular de las noticias era "Sanos y Salvos".
Bueno después de esto mi mamá y yo caminamos 4km más para llegar al carro donde estaba Manuel, nos dieron un ridesito de 1km :-), él también suspiró cuando nos vió, y lo único que dijo fue "Olguita me tenías preocupado", que lindo! ;-) .
Y como de todo se saca lo bueno y NO lo malo, yo aprendí que:
- Siempre se debe andar preparado, no se sabe cuando vas a dormir en una montaña a la interperie en una cama de hojas con un impermiable. (Así durmieron 5 personas).
- No se debe desesperar en momentos críticos, porque no nos deja pensar con claridad.
- El entrenador de mi mamá vale lo que pesa el oro, él no durmió durante 48 horas, y esperó a que salieran todos, todos!; Esto se llama solidaridad, don de servicio, y muchos otros grandes principios y buenos valores.
- Mi mamá es una mujer fuerte, por eso es mi modelo de vida.
- Sé que ésto para ella fue una experiencia más, y que no va a dejar de hacer lo que le gusta, la verdad, la acepto como és, porque la amo, y si tengo que volver a esperar que salga de cualquier otra montaña, lo voy a hacer, pero mami, por favor, espérese que me recupere del susto.
Gracias a Dios todos están bien, adoloridos, lesionados, consternados, etc, pero con una excelente anécdota que contar.
Aquí unas fotos de la montaña de otro valiente que encontré por ahí
PD:





